Dispuesto ya a salir de marxa, anulo mis compromisos porque el tema que traen unos amigos de mis padres me apasiona. Son de Ayamonte y estan recien llegados de la Peregrinacion Diocesana a Tierra Santa.Nos obsequian con regalos traidos de aquellas tierras y a mi me hace especial ilusion, primero el que se acordasen de mi persona y luego el tipo de presente: una estampa con tierra y olivo de Jerusalem. Claro, como simepre dicen que estoy "majara" con las cosas de la Semana Santa, pues el presente fue bien distinto a la "quipa" que trajeron a mi padre o al collar de piedras de mi madre. regalos evidentemente profanos.
Que contento yo con mi presente y que contentos todos con la narracion del viaje que se prolongo, tras la cena, hasta altas horas de la madrugada. Juan y Maria contagiaban el entusiasmo de lo vivido junto a tantos y tantos peregrinos de nuestra Diocesis y en especial de nuestro Obispo.
Les llamo especialmente la atencion, la integracion del Pastor como uno mas entre todos, su amabilidad y su especial atención y predileccion por los niños y los jovenes.
Una peregrinación, que a pesar de la publicidad dada, a contado con la presencia de muy pocos cofrades, en claro contraste con la presencia de los distintos grupos de formacion y catecumenado presentes en la diocesis.