viernes, 16 de enero de 2009
Publicado por Estraza @ 20:42
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Gracias queridos Magos

 

Como ya es habitual, por estas fechas. He vuelto a mi cabaña de madera.

Después de subir las persianas, correr las cortinas y dejar todos los bártulos colocados en su sitio. La abuela y mi sufridora, se disponen a preparar las viandas del almuerzo, el niño corre por la terraza con sus amigos (sus madres al enterarse que nos venimos de retiro viernes, sábado y domingo; han aprovechado para dejárnoslo en adopción por este finde), y yo busco en el leñero los troncos para ir preparando la chimenea con la que dar calor a la tertulia nocturna que se produciría de seguro la noche del sábado.

Este año tan solo les pedí a los tres magos de oriente, además de salud y trabajo; que me devolvieran la ilusión por la vida. Y doy gracias por que me lo han concedido.

He vuelto a mi niñez al ver jugar a mi hijo y sus amigos. Han disfrutado haciendo una cabaña en el jardín. Se han divertido de lo lindo colocándose unas telas viejas a modo de capas para jugar a gladiadores, con espadas de madera y las tapaderas de los cubos de basura de escudos. En un montón de arena se han pasado toda una mañana, excavando cuevas y levantando volcanes. Después de comer descubrieron las bolas (canicas) con las que jugaron a cuarta, media y pie,,,,  las guardaba en un viejo baúl en el doblao. También  descubrieron los juegos reunidos Geyper y viejos postres de Orzonwey o Sandokam y de aquellos animales el caballo Furia, el delfín flipper o el canguro skippy. Por la noche nuestros pequeños saltamontes en sacos de dormir  entre risas y bromas cayeron rendidos a la luz de un viejo quinqué en el desván de la fantasía; no sin antes cantarles aquello de vamos a la cama que hay que descansar y el sube que sube, sube al desván.

Mientras en el salón los mayores desempolvábamos los recuerdos de cuando éramos niños. Sin cinturones de seguridad, en los asientos traseros de los coches. Cuando al grito de,,,,,,,¡¡¡¡GUERRA!!!!!!, las piedras volaban de un descampado a otro, o de un cabezo a otro y que mas de uno aún conserva en forma de cicatriz. De aquellas carreras de carritos de tablas con los cojinetes de cuestas abajo. De los descensos por los cabezos sentados en las tapaderas de los inodoros, con aterrizaje en las chumberas.  Del juego del pincho, de chicharito la haba, de la mula ( a la una la mula, a la dos la coz,,,), del teje o el elástico, de civil y ladrón, de tantos y tantos,,,,,,, De vivir, sobrevivir y convivir en la calle.

Seguro que son muchos más los recuerdos que todos guardáis de aquellos años.

Nuestras miradas volvieron a ser la de aquellos niños, limpias, lejos de rencores, sin maldades, libres de escrúpulos, humildes, llenas de amor. La misma con la que nuestros hijos viven cuando juegan con sus amigos-hermanos.

Muchas gracias mis queridos reyes magos por el regalo que este año habéis dejado en mi cabaña de madera.

Espero que este año nuevo venga lleno de alegrías y que todas las pueda compartir con mis amigos. Como esta noche en la que una vez más, a la luz de mi hermana luna, he podido disfrutar.

Doy gracias por el lema que este año me habéis dejado en mis zapatos y que Estraza quiere compartir con sus hermanos del foro Onuba Cofrade.

"Que en este dos mil nueve. Sea Dios quien nos mueve".

Felicidades, y que nos dejen ser felices.


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